Haakon de Noruega visita Elverum

   

      

Como ya habréis visto en las fotos de nuestra pagina web, (eso esperamos, que invirtáis vuestro tiempo en ver como estamos y como nos va por esta tierra de vikingos), el príncipe Haakon de Noruega, conocido por los Noruegos como Cronwpa, estuvo aquí visitando el campeonato. 

Puede que os extrañe tamaña deferencia pero tenéis que tener en cuenta que estamos hablando de un campeonato mundial, ni más ni menos, y que como siguiente paso sólo nos quedan las Olimpiadas cuando se dignen hacer este deporte olímpico. Vamos, resumiendo que es el nivel más alto de competición al que se puede aspirar teniendo como deporte el vuelo a vela. 

Bueno sigamos con la narración de la visita, como todo preparativo hubo una reunión de los Team Captain en la que recibieron instrucciones de no ser demasiado friendly con tan principesca visita, y que guardásemos las formas y la compostura, además claro se recibió instrucciones de llegar al briefing matinal (que no diario, ya que estamos teniendo una media de dos al día) con diez minutos de antelación para estar ya todo el mundo preparado y en sus sitios en perfecto orden y silencio cuando él entrara. Y eso fue todo aunque no os lo creáis, ni registros, ni ninguna otra actuación o medida de seguridad que no fuera la de despejar el aparcamiento a partir de las nueve de la mañana para que tuviesen sitio los coches de todas las autoridades que iban a venir. (Por cierto, ¿Sabéis cual fue el ultimo coche en salir? ¿Adivináis la hora?, efectivamente fue uno de los coches españoles, el cual retire a las diez menos veinte personalmente, y justo en el momento en que me acercaba a moverlo me venía preguntando un noruego de la organización si lo iba a retirar ya o no.

 El día comenzó con nuestra reunión matinal y al entrar el príncipe todo el mundo se puso en pie, llegaron hasta el estrado y se sentó, ni una palabra, ni un saludo, nada de nada, la reunión fue como todos los días: comentarios sobre temas de seguridad respecto al vuelo, aterrizajes y despegues, meteorología y posible prueba del día. Y digo posible porque debido a este calido y templado verano noruego (máxima de los días mas cálidos diez, repito, diez grados centígrados) la mayoría de los días se acaba suspendiendo la prueba. Una vez finalizado todo salimos después del príncipe, claro está, y nos dirigimos a pista para preparar los veleros y formar la parrilla.

 Mientras, hubo una exhibición de vuelo acrobático, bueno por llamarlo de alguna forma ya que consistía en un único velero haciendo acrobacias. Y mientras todos por ahí de paseo cotilleando a la monarquía noruega e intentando robarle fotos cual “paparachis” auténticos. Lo más sorprendente fue la falta de seguridad, esto es, te podías acercar sin ningún tipo de problema ni reparo, y la policía (aquí politi) presente no decía nada aunque llevaras mochilas o cualquier otra cosa.

 Una vez formada la parrilla se acerco, el príncipe claro, a la cabecera y paseo un poco saludando al equipo noruego y viendo algún que otro velero. El día no era bueno y amenazaba lluvia, pero claro había que intentarlo, además había visita oficial así que durante dos horas o más se mantuvo la parrilla formada retrasando el primer despegue una y otra vez hasta que finalmente se cancelo la prueba.

 Por aquel entonces Haakon había ya desaparecido hasta que volvió otra vez aquí por la tarde, aunque no me preguntéis a que porque no me acuerdo. Más tarde por los integrantes del equipo noruego, al que saludo y con el que se fotografió, nos contaron que se lo habían llevado a visitar otro aeródromo y no se que otra cosa y que tuvo una comida con toda la organización, hasta hemos visto fotos de cómo estaba cubierta la mesa, para el que le interese, y como dirían los que se dedican a la moda, muy casual.

 En cuanto a como era, o bueno es, pues ni chicha ni limoná, no es especialmente alto, pelo castaño, ropa informal (chinos, zapato tipo mocasín, jersey de lana gordo con camiseta debajo, llevaba el cuello abierto, y…) cosa que por cierto me sorprendió ya que había generales que llevaban el uniforme. También me sorprendió que por lo visto el día anterior preguntaron si había que ponerse algo especial para recibirle y dijeron que no que como cualquier día, así que imaginaros, ya sabéis los modelitos que se emplean para los veleros, nosotros nos pusimos todos el polo azul de nuestro uniforme, por aquello de parecer un equipo en toda regla, un equipo de campeones.

 Bueno, pues creo que eso es todo referente a la visita. El otro día estuvimos en Oslo y pensamos en devolverle la visita a su casa, como dicen las normas de educación, pero no estábamos seguros de cómo nos iban a recibir y al final lo dejamos pasar, otra vez será.

Sylvia.