A caballo entre el vuelo libre (ala delta) y el vuelo con motor (avionetas) se encuentran los ultraligeros. Son pequeños aparatos provistos de motor que permiten despegar desde el suelo y tener una buena autonomía; se pueden realizar grandes desplazamientos.

Su manejo es muy sencillo, así como el mantenimiento del aparato, pero siempre hay que tener en cuenta las condiciones meteorológicas, como para cualquier tipo de vuelo.

El cursillo se realiza con un ultraligero biplaza, junto con el instructor que te va corrigiendo los defectos, hasta que por fin puedes realizar el vuelo solo, incluido despegue y aterrizaje.

Las posibilidades de estos aparatos son infinitas: excursiones, viajes, etc., y la posibilidad de llevarte el aparato desmontado a cualquier lugar de vacaciones y allí aprovechar para volar al máximo.

Se realizan competiciones nacionales de ULM y las pruebas son diversas, realizar el mayor número de kilómetros con el menor gasto de combustible, etc.