
Tomás
Castaño aunque nació en Castellón de la Plana, toda su vida estuvo ligado a
esta Ciudad de Melilla. En septiembre de 1964, se proclamó Campeón del Mundo
del Tercer Campeonato de Vuelo Acrobático, que se realizó en Bilbao;
la primera
visita que hizo después de obtener dicho título, fue a esta bonita Ciudad donde
vivía su familia y sus mejores amigos. el Excmo. Ayuntamiento de Melilla correspondiendo
a la hazaña realizada y al cariño que sentía tomás por esta Ciudad, lo nombró Hijo
Adoptivo.
Tomás nació el 9 de noviembre de 1929 y por la profesión de su padre que era militar, cursó sus primeros estudios en varias ciudades, terminando su bachillerato en el Instituto de Melilla. Ingresa en la Academia General del Aire en 1950, en Julio de 1954 fue nombrado Teniente del Ejército del Aire. Su primer destino fue la base aérea de Sania Ramel en Tetuán (Marruecos) y sus viajes a Melilla fueron constantes para ver a su familia y amigos.
Después de varios destinos fue nombrado profesor de la Escuela de Reactores de Talavera de la Real en Badajoz, donde pasó gran parte de su vida familiar. Durante este tiempo ascendió a Capitán y se casó con Dña. Isabel Mansilla del Campo con la que tuvo dos hijos.
En el verano de 1967 pasó a la vida civil, volando como comandante en la Compañía Air Spain, haciendo sus primeros vuelos transatlánticos. En 1969 cambió de Compañía e ingresó en Iberia. En 1973 ascendió a Comandante y pasó a la Escuela de Pilotos de la Compañía.
Aunque Tomás, a lo largo de toda su vida aeronáutica practicó la acrobacia aérea, verdaderamente donde empezó a tener fama de dicho deporte fue cuando siendo Capitán fue elegido para formar parte del Equipo Español de Vuelo Acrobático, empezando su preparación para el Campeonato de Bilbao dos años antes bajo la dirección de José Luís Aresti, otro insigne aviador español, creador del Sistema Aerocriptográfico Aresti que tanta fama dió a este deporte.
Después del Campeonato de Bilbao, donde Tomás puso en lo más alto del podium el nombre de España, partició en todos los eventos y campeonatos que hubo, tanto nacionales como extranjeros, siendo admirado por sus vuelos que demostraron su alta experiencia, así como el arte y belleza en todas las figuras que realizó.
Hizo su último vuelo el 14 de junio de 1982 en Madrid, donde murió acompañado de todos su seres queridos.
Tomás dejó una profunda huella en todos los que le rodearon y conocían tanto por su vida profesional como deportiva, pues fue admirado por su sencillez, humildad, caballerosidad y amor a la aviación y sobre todo por los vuelos que realizaba con tanto arte, naturalidad, belleza y seguridad que eran dignos de admiración en todos los que los presenciaban, siendo objeto de las críticas más positivas.