El español Tomás Castaño escribió con letras de oro una de las páginas más brillamtes de la historia del deporte aéreo español, al proclamarse Campeón Mundial de Vuelo Acrobático en el Campeonato celebrado en bilbao en 1954.

Tomás vivió su juventud y cursó sus estudios en la ciudad de Melilla, hasta que ingresó en la Academia General del Aire de San Javier para iniciar su formación como piloto, y posteriormente siguió siempre muy vinculado a la ciudad de Melilla por lo que al proclamarse Campeón Mundial fue nombrado Hijo Adoptivo de la Ciudad.

Con estos antecedentes la Real Federación Aeronática Española (RFAE) estudió la posibilidad de celebrar un eventto aeronáutico en la Ciudad Autónoma de Melilla, y al constatar la receptividad que el Gobierno de Melilla demostró para llevar adelante el proyecto en realidad.

El proyecto original de celebrar en Melilla el Campeonato de España de Vuelo Acrobático 2003, se amplió cualitativamente al integrar en el proyecto a tres pilotos del equipo nacional de Paramotor que se proclamó Campeón Mundial por Equipos en los II Juegos Aéreos Mundiales celebrados en España en el año 2001, entre los que se encuentra Ramón Morillas tres veces Campeón Mundial de la especialidad. Esto unido a la presencia de Ramón alonso, actual Campeón de Europa de Vuelo Acrobático y subcampeón de Europa en 1999, justifica la denominación final del evento como airmasters Ciudad de Melilla 2003, que contará también con saltos de paracaidistas de la Comisión de Paracaidismo de la RFAE.

En base a los acuerdos alcanzados con el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Melilla en el Mundial de Vuelo Acrobático de 2003, celebrado a finales de Junio, la imagen de Melilla fue paseada con orgullo al obtener Ramón Alonso la medalla de Bronce en programa 4 minutos.

Realizar este evento aeronáutico en Melilla representa dificultades técnicas muy importantes, la principal, cruzar el mar con los aviones acrobáticos que tiene poca autonomía y carecen de equipos de navegación. Por ello la primera felicitación es para los pilotos presentes en Melilla por que son los que de verdad se merecen el reconocimiento de hacer posible el evento.

En Melilla, actualmente bo hay gasolina de aviación del tipo que usan estos aviones, y eso también se ha solucionado con la ayuda del Gobierno de Melilla y la colaboración técnica facilitada por Repsol IPF y las facilidades prestadas por AENA y la Dirección del Aeropuerto de Melilla.

Mención especial merece el ejército del aire por el importante apoyo técnico y logístico para facilitar el evento. El día 6 de Septiembre esperamos tener la suerte y el privilegio de ver sobre el suelo de la Ciudad de Melilla saltar a la PAPEA con sus paracaidistas, y ver la bandera española formada por las estelas de los reactores C-101 de la patrulla Águila.

Todas las instituciones y militares de la Ciudad de Melilla está apoyando que los ciudadanos de Melilla puedan ver sobre loa ciudad este evento aeronáutico, y por ello mi agradecimiento a todos ellos. También al Aeroclub de Burgos y al Real Aeroclub de España por su inestimable ayuda en este proyecto.

Y por último, una vez más mi agradecimiento al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Melilla y en especial a su Viceconsejero de Deportes Don Francisco Robles, por la continuada y eficaz ayuda que ha facilitado en todo momento, para que el airmasters Ciudad de Melilla 2003 pueda ser una realidad.

Como reconocimiento de la Ciudad de Melilla la Federación Española va a formalizar que el Trofeo Tomás Castaño que se entrega por vez primera este año, se constituya como Trofeo Open Internacional de manera que en el futuro la Ciudad de Melilla tenga una presencia activa de nivel internacional, vinculando el Vuelo Acrobático con la Ciudad de Melilla y con el recuerdo inolvidable de Tomás Castaño.

Antonio Quintana Pereira
Presidente de la Real Federación Aeronáutica Española.